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Mens – cogitatio noviembre 11, 2008

Posted by argosalejandro in prosa, reflexiones.
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Se ha abierto el telón…

Los danzarines aparecen flotando por los aires con gráciles movimientos que evocan al viento. Cada paso es analizado, cada pirueta ovacionada en las entrañas con el silencio del ímpetu aprisionado en la elit del lugar.

Del otro lado del recinto, las miradas atónitas en momentos, cansadas o aburridas en otros, y por qué no decirlo, una que otra decepcionada, observan los figurines torneados llevar a cabo la interpretación a la cual fueron asignados: magos del tiempo que cortejan a los días con sonrisas fingidas y galanteos obtusos; memorias perdidas en el barullo de la luz resplandeciente en medio de la ciudad; deseos inquietos que rondan sin parar al contrario de las ilusiones fijas que parecen inmóviles franelas de ornato al fondo del escenario.

… Dos pasos hacia atrás es el equivalente a tomar impulso para romper por un instante la gravedad que sujeta los cuerpos a la tierra; vista al frente, pecho erguido, muslos contraídos y entonces, hacia adelante …

… El cansancio se hace sentir cuanto mas cerca está el final, mas no por ello declina el esfuerzo por conseguir lo de cada función: la excelencia …

Contaminado por el rumor escandaloso procreado en el sector mas voraz de la mente, confundido entre las tinieblas de la incertidumbre, es acribillado por las ideas amigas de las dudas que golpe a golpe dejan marca indubitable de su estancia. Paraderos que sin ser destino fijo alimentan al alma llana de orgullos y hasta quizá inhibiciones.

Comienza la lluvia a caer, el cielo a llorar y el telón a cerrar… todos buscan un refugio corriendo en todas direcciones, pero él mira fijo al cielo esperando de nuevo la luz.

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Amo amar…. noviembre 5, 2008

Posted by argosalejandro in amor, General, prosa.
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Es un día común y corriente, corre el mes de junio con incipiente prisa a darle paso a julio quien detrás espera impaciente por colorear los paisajes y darle mas viveza a la naturaleza que ya de por sí se ufana orgullosa de sus pétalos de rosa, de sus mariposas de alas extendidas, de sus nubes y también de las gotas de rocío que mañana a mañana coronan las verdes hojas de los campos.

Aún es demasiado temprano para salir y demasiado tarde para seguir durmiendo, así que me estaciono en el limbo temporal para contemplar plácidamente cuanto me rodea. Puedo ver desde mi ventana un par de pequeños pájaros que trinan eufóricos dandole la bienvenida al amanecer, es tan sabia la naturaleza, que es capaz de marcar incluso el día de la noche con pequeños detalles, tales como el cierre de pétalos o el taciturno roncar de un girasol sin sol.

Me asomo al corredor que flanquea gran parte de la casa y percibo que ya no está cubierto de penumbra sino mas bien de una perezosa luz suave que invita a salir, me decido y me dirijo hacia el salón, está bastante fresco, mi piel se estremece ante el cambio de temperatura producido a salir recientemente de la tibiez de las mantas, pero sin embargo, no es algo que pudiese incomodar, sino mas bien, da la sensación de una caricia para poder espabilar mejor. Ya en ésta habitación, puedo contemplar la calle a través de un amplio ventanal, que refleja una ciudad aún dormida, por la que deambulan uno que otro ente que no sabría distinguir entre deportista o desorientado, mas al ser fin de semana, no tardan en aparecer figuras un poco mas enjuntas pero no menos entusiastas, que se dirigen con parsimonia y encanto, ataviadas de sus chales para dirigirse unas a misa y otras a juzgar por los grandes bolsos, al mercado.

Respiro profundamente sintiendo el aire fresco introducirse hasta lo más profundo de mis entrañas, me pongo en pie y regreso hasta aqui pues siento ese clásico cosquilleo que despunta en mis dedos característico de sentimientos contenidos y palabras sin decir, así que aprovecho el momento de calma y quietud para concentrarme únicamente en las voces internas que dictan a mi conciente que afanosamente se presta para ser conducto y portavoz…

Con una caricia, reviven mis ímpetus
con una sonrisa dulce, se curan mis heridas
con una palabra de aliento, se enciende mi espíritu.

Sólamente con amor, puedo vivir
sólamente con amor, puedo sentir
sólamente con amor, puedo soñar
sólamente con amor, puedo ser quien soy.

Pues es precisamente con el amor que mis días sombríos tienen halos de luz, que mis ojos alejan el reflejo del dolor y son capaces de brillar, que aún en medio de contrariedades, desdén o incluso adusto sufrimiento, mi alma puede seguir siempre a flote, abatir sus pesadas alas impidiendo que el fango coaccione su voluntad de volar siempre hacia un mejor horizonte, guiando mis pasos a tierras mas altas donde lo único que se percibe es simplemente amor.

Amo amar…
porque me da la oportuidad de vivir sin falsos temores ni vanas expectativas
Amo amar…
porque cuando amo mis sentidos se agudizan y mi corazón late con mas fuerza.
Amor amar…
porque me da la capacidad de construir sentimientos, emociones y lazos que se vuelven cada vez mas fuertes y duraderos.
Amo amar…
porque gracias a éste sentimiento, han podido entrar en mi ser, salvarme de la soledad, llenar de vida mis días, acortar el llanto y devolverme la infancia que creí perdida.

Hoy me siento orgulloso de ser y existir, pues se que tengo la capacidad de amar y que al hacerlo, todo a mi alrededor toma sentido, nada es en vano y aunque en el andar existan tropiezos varios, nada impedirá que retome mi camino pues tengo mil y una buenas razones para seguir amando.

Cierro el cuaderno y dejo a su lado mi lápiz, nunca se sabe cuando se necesite uno y es mejor tenerlo a la mano. Al parecer el sol finalmente ha decidido tomar el lugar en el trono que le corresponde, dejándose ver aún a pesar de algunas nubes necias que intentan ocultarlo. El día comienza y que mejor manera de hacerlo con una sonrisa.

Adiccionando noviembre 2, 2008

Posted by argosalejandro in prosa, reflexiones.
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Hoy es un día muy extraño, mi inerte humanidad se encuentra flotando en un mundo sin aparente sentido que me dice que soy un extraño cabalgando en un equino que aparece y desaparece en virtud de ella.

Desperezo mi mirada y adapto mis pupilas a la insistente luz que se cuela entre las cortinas, me hacen regresar a una realidad que no busco ni en mis sueños, escapar, pero cómo?, huir, correr, esconderme, otro día mas, veinticuatro horas que apuñalan cual agujas insistentes en cada porción de mi piel. En marcha, mi cuerpo se resiste, queriendo arraigarse a las sábanas desordenadas que aparecen cual enjambre de dudas a veces tan pesadas que cuesta despegarse.

Salgo finalmente hacia la ducha, el agua esta tibia y mi piel se regocija con su presencia, vestirme se convierte en algo automático, no importa el que, solamente hace falta poner unos cuantos trapos encima y a seguir, no quiero parar, no puedo parar, pues si lo hago, nada funcionará, me quedaré varado y no conseguiré poner un pie fuera de aquí….. el aquí y el ahora son dos rudos justicieros que dejan escollos a su paso.

La calle, la gente, los sonidos, los colores, todo se abre para mi como en un grisáseo espectáculo, es tan predecible y común, mis sentidos los rechazan con apatía arraigada, no se porqué estoy haciendo esto, no puedo dejar de pensar en ella, mi compañera, mi amiga, ella es la solución a todos mis problemas, si tan solo pudiera …. no, no debo desviarme, tengo que trabajar, hoy si tengo que llegar, no es posible escapar hoy, pero quizá si al salir nos damos una escapada, que mas da, además tampoco tiene porque ser siempre así, eso es… te llamo con mi pensamiento, clamo tu nombre y profeso tu compañía, nos veremos esta noche, no llegues tarde a la cita.

Papeles, personas, cosa tras cosa desfilan ante mi, siento náuseas, no puedo imaginarme porque estoy aqui, que rayos estoy haciendo!, este no es mi lugar, no es sino una realidad , una estúpida realidad que no deja de interponerse entre… nosotros, tan placenteros, tan compenetrados, tan cómplices tan… cómo? tan solo han pasado un par de horas?, esto no puede ser, que cruel agonía, que destino tan infame que nos impide llegar a nuestro encuentro.. sí sí, pónganlo ahi, nada me importa solo quiero … solo te quiero a ti.

El camino de regreso a lo que ahora llamo hogar parece eterno, mis piernas hormiguean la ansiedad se apodera de mi ser, solo quiero encontrarme contigo, arrojarme en tu abismo, que te apoderes de mi.

Aqui estamos juntos otra vez, mis manos parecen torpes, es solo por la necesidad de tu aliento, te absorvo, inundas mis sentidos, la felicidad al fin circula por mis venas, no se que había hecho sin ti tanto tiempo….

Tiempo, pérdida fatal de lo que una causa puede resultar, sentidos… que todo lo abarcan y todo lo tocan, lo trasforman y lo corrompen, llevando a su pasajero el espíritu hacia los más atrincherados aposentos.

La ilusoria amistad entre la sustancia y la mente, ilustra como camino único su mano para seguir el trayecto que cuesta seguir solitario, sin embargo, la compañía es mas fatal que la soledad misma que no desquebraja ni merma, vulnera mas no mata.

Olvídala, no está bajo tu mando, estas en un error, date cuenta de ello, aún estás a tiempo, no dejes que te robe tu esencia, abre los ojos, el sol brilla resplandeciente, aún en la mas densa oscuridad sabes de la presencia de una estrella, haz como ellas que iluminan la vida de otros aún en su lecho de muerte, toma en tu puño la vida y no dejes que se te escape entre los dedos.

Silencios octubre 30, 2008

Posted by argosalejandro in General, prosa.
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La tranquilidad de la habitación es corrompida por el sonido de un gato que haciendo su rondín de costumbre se da vueltas con pesado paso sobre el techo. Todo parece igual que ayer, las sombras se dejan ver como tímidas miradas detrás de los objetos que con su indefinida forma denota la fragilidad de la luz que se cuela por la ventana dejando pasar espesamente el resplandor lunar.

El silencio se hace notar, la soledad no es siempre compañera del silencio, o no tanto como lo es éste de la soledad, el abrigo falciforme de tu presencia me hace pensar en porqué callas esta vez; puedo notar cansancio en tu mirada con un dejo de hartazgo que no puedes ocultar.

La falta de voz en este espacio me hace sentir, muy a mi pesar, la necesidad de las voces apagadas que siempre están haciéndome fiel compañía, quienes con ruidos sordos o pasos apresurados me dejan desparramarme a mis anchas disfrutando de la armonía que embriaga mi vida.

La mente viaja como siempre sin siquiera llamarla, me hace divagar, sospechar e incluso culpar, a quien con sus actos, sus disparates y sus reacciones ocasionan el reflejo no deseado, ser un problema: yo.

Buscar respuestas en la intensa negrura de los rincones es tan infructuoso como pensar en que dos días pueden cambiar mil actitudes, mi mirada se pierde sombría, esperando poder divagar, no recordar mediante las imágenes repetidas la multitud de errores que aunque quiera no podré reparar.

Silencios, vacíos, olvidos… todos quimeras de lo que debió ser, mas no será, incontenibles ofuscados que buscan la ocasión para hacerme recordar, que aun y a pesar de todo, sigo en el mismo sitio de ayer.

Silencio amargo producto de las incontinencias viscerales, aún tal vez solo, de los excesos banales. Apuntes de tinta indeleble marcados en lo más recóndito de todo ente, tanto del turbio como el mas afable.

Silencios que aparecen sin anuncio previo, nada los detiene, ni el más avivado jolgorio, pues es su destino, acompañarnos durante todo el camino.

Hoy más que ayer octubre 30, 2008

Posted by argosalejandro in prosa.
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-Buenos días- musitas mientras te haces cargo del café, lo viertes en dos tazas grandes pues sabes que a él le gusta beberlo en grande para poder espabilar bien por las mañanas.

-Mmm- suena apenas guturalmente como saludo de bienvenida al día; te sientas a su lado, como lo has hecho por 20 años, viéndolo como lee el periódico y de cuando en cuando te pasa una mirada de reojo mientras sorbe de su humeante líquido.

Sales a trabajar, son vacaciones, los niños aún duermen, te aseguras de dejarles el desayuno listo, la ropa limpia, la sala ordenada y te vas andando un par de calles mientras él se queda un momento más pues aún es temprano para salir, no te puede llevar porque claro, no coincide la ruta contigo, se desviaría dos calles completas… imposible!.

Son las 2:30 de la tarde, te retrasas pues tienes mucho trabajo, el cual se puede ver por tu desbordante escritorio repleto de papeles, recibes una llamada al celular, no alcanzas a contestar pues está complicado encontrarlo dentro de tu bolso, a los dos minutos vuelve el artefacto a sonar, es él, esta furioso pues no tuviste la amabilidad de contestarle el teléfono, eres una desconsiderada, además que te piensas? Que no van a comer?, a que hora piensas llegar?… eres una inútil, una buena para nada, siempre dejas las cosas al último, porque no te apresuras, no sabes hacer tu trabajo, eres lenta y bruta, una vil escoria que pisa este tan maravilloso mundo. Te muerdes los labios y le dices con voz entre cortada que no tardas, le pides que comprenda pues tienes mucho que hacer, pero si gusta puede calentar algo para él y los niños… Pero que te has creído!!!, vas a hacer lo que tu quieras!!!, seguramente eso me corresponde.. es tu responsabilidad, si no puedes con todo levántate mas temprano floja!. En media hora estoy en casa alcanzas a decir, mas no estas segura de que tu mensaje haya llegado pues escuchase el auricular golpear fuertemente.

Con el ánimo por los suelos, diriges tu pesado cuerpo cargado de preocupaciones, noches sin dormir y mil y una vejaciones hacia ese que en tus sueños considerabas sería tu hogar y ahora parece más bien tu prisión. Apenas abrir la puerta la nena acusa a su hermano pues le cogió la muñeca y se la llenó de chocolate, él se encuentra encerrado en la habitación viendo el televisor, como a él le gusta, se molesta pues no tocas al entrar.. vaya!! Ya era hora!!.

Pones la mesa, sirves los platos y llamas a comer, ves a todos llegar y mas que causarte gusto, te preocupa su reacción.. no, no pudiste cocinarle esos chiles rellenos que él quería, en el mercado no había y tu no podías seguir buscando pues se te hacía tarde, no encontraste mas sitio abierto y tuviste que hacer….. chilaquiles!!!?????? Pero que es esta porquería??, a esto le llamas comida???, yo no se qué haces en todo el día, ni siquiera puedes darnos una comida decente a mi y a tus hijos, eres una estúpida, no aprendes!!!, me largo a tragar fuera. Escuchas la puerta tras de él, tu corazón esta sobresaltado, herido, casi mutilado, los niños se te quedan viendo… no llores mami te dice la pequeña, a mi si me gustan mucho los chilaquiles; las lágrimas bordean tus párpados y una vez mas, aprietas fuertemente los labios para no dejar escapar tu alma en un amargo llanto.

Sabes que él no cambiará, esta historia se repite una y otra vez, las caricias del ayer son solo un recuerdo lejano, el amor y respeto con el que llegaste al altar, se han convertido en miedo y remordimientos.

Hoy mas que ayer, quisieras no despertar mas sabes que los pequeños te necesitan, ves por ellos aunque, tal vez, ni siquiera lo noten.

Hoy mas que ayer, deseas con todas tus fuerzas sentirte la mujer que fuiste, llena de ilusiones por la vida, de retos y de emocionantes travesías.

Hoy mas que ayer, esperas por la noche para que, con la complicidad de la almohada y la oscuridad de la misma tus ojos puedan desbordar esas lagrimas que te queman las entrañas.

Hoy mas que ayer… esperas encontrar, una luz que te permita salir de esa absurda realidad que vives.

Escuchas su llegada, se deja caer pesadamente en la cama, se enfunda en las mantas ocupando el espacio que le toca y un tanto más, te sumerges en tu sueño esperando despertar en otro cuerpo.

Las palabras octubre 30, 2008

Posted by argosalejandro in prosa.
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Se asoman coquetas con ojos brillantes y piel tersa, buscando cualquier hilo de demencia o quizá conciencia perdida entre el abismo de la inocencia. Ellas que siendo el vehículo idóneo de las ideas se congregan dilapidantes hacia un fin placentero.
Armoniosas voces se dejan percibir en lo mas recóndito de mi ser, gritando con sonidos mudos lo que mi mente desea transmitir; imagenes, colores, olores y sinsabores, todos ellos guardados inconcientemente en alguna fibra que al tocar colocan a todas ellas en órbita perfecta siendo conducto y fin de todo aquello que necesita portar en voz o sentimiento.
Cándidos reflejos del ayer o el hoy que quizá no llegaron a concretarse, momentos o deseos, experiencias o solo ilusiones, todas ellas, conviven y se mimetizan en un solo ente, trasbordando cualquier frontera, cualquier siquiera pensamiento.
Palabras, fieles centinelas del alma que resguardan, palabras que brillan y que suenan a pesar del sometimiento de la conciencia, palabras que fluyen y buscan su caudal, sin importar en lo que desenbocaran, palabras valientes que se enfrentan a cualquiera con el solo hecho de ser y estar.